Desierto Chihuahuense – I

Hola a todos, y bienvenidos a lo que constituye mi segundo post sobre zonas áridas de Norteamérica, y con el cual comenzaré a hablar más extensivamente de las mismas. En esta ocasión les traigo un lugar único que engloba una de las zonas áridas más diversas biológicamente de la Tierra: El desierto chihuahuense. Ésta ecorregión se extiende en su zona principal desde el norte de la República Mexicana (en donde está ubicado en su mayor parte) hacia el suroeste de los Estados Unidos. Este desierto es único a, haber estado al abrigo de otras regiones áridas como el Desierto de Sonora gracias a las dos Sierras Madres, así como por la cadena de “islas en el cielo” que marcan el límite septentrional del Eje Neovolcánico Mexicano. Ello ha generado altos índices de endemismos en su flora, además de ser uno de los últimos reductos de especies animales neárticas en México  como los perritos de la pradera, el berrendo y el bisonte americano.

Ubicación geográfica del Desierto Chihuahuense.
Xerosoles en el desierto chihuahuense. Coahuila, México.
Las Uvas Mountains Wilderness Study Area; Nuevo México, E.U.A.

Esta ecorregión ocupa, dentro de los Estados Unidos, gran parte del occidente de Texas, el sureste de Arizona así como partes del Valle del Río Bravo medio e inferior y el bajo Valle del Pecos en Nuevo México. Dentro de México, ocupa la mitad septentrional de la Altiplanicie Mexicana, cubriendo los dos tercios orientales del estado de Chihuahua, el occidente de Coahuila, el noreste de Durango, el extremo norte de Zacatecas y el extremo oeste de Nuevo León. Está delimitado al norte por los bosques mixtos de coníferas y de pino-encino de las montañas de Arizona-Nuevo México; al noreste por las Grandes Praderas de pastos cortos, al occidente y al noroeste por la Sierra Madre Occidental; al oriente por la Sierra Madre Oriental, y al sur por el matorral de la meseta central. Abarca 362,000 km2, por lo que es el tercer desierto más grande de América, y el segundo mayor de la mitad septentrional del continente, sólo superado por la Gran Cuenca.

Matorral rosetófilo en invierno; Reserva de Janos, Chihuahua, México. (Autor y crédito: http://reservajanos.blogspot.mx/2012/06/reserva-de-la-biosfera-de-janos.html).
Vista desde el Desierto Chihuahuense hacia las Threemile and Fivemile Mountains, Texas, E.U.A.
Pastizal salino en Chihuahua, México (Autor y crédito: Erin Strasser).

Existen, sin embargo, pequeños bolsones de desierto chihuahuense más hacia el sur que reflejan una expansión térmica del desierto en algún periodo posterior a la última gran glaciación, y que estaán caracterizados por la presencia dominante clave de la gobernadora (Larrea tridentata) en la vegetación árida de dichos manchones, los cuales aparecen disperos en los estados mexicanos de San Luís Potosí, Querétaro e Hidalgo, ya que además marcan el límite más meridional de la aparición de la flora tanto endémica como característica de esta ecorregión, la cual consta, como veremos más detalladamente en la segunda entrega de este tema, de una mezcla de entornos como dunas, matorrales (la vegetación dominante), pastizales cortos y vegetación dominada por plantas suculentas como nopales, chollas, agaves y yucas.

Poza en Cuatro Ciénegas; Coahuila, México.
Matorral de candelilla, canutillo y navajita con dos ciervos mulos (Odocoileus hemionus); Coahuila, México. (Autor y crédito: Miguel Ángel de la Cueva).
Matorral dominado por yucas y berrendo (Antilocapra americana); Chihuahua, México.

En el desierto chihuahuense existen numerosas cadenas montañosas  como las dos Sierras Madres, la Sierra del Carmen (Coahuila), las Montañas Organ (Nuevo México), las Montañas Chisos (Texas), los Montes Sacramento (Nuevo México), las Montañas Franklin (Texas), las Montañas Guadalupe (Texas-Nuevo México) y las Montañas Davis (Texas). Estas serranías crean “islas en el cielo” biológicas de climas más frescos y húmedos tanto adyacentes como plenamente dentro del desierto, y dichas áreas de gran altitud poseen florestas y bosques de coníferas así como de especies templadas de hojas anchas, los cuales se extienden a lo largo de zonas riparias y exposiciones favorables en el terreno. Las Montañas Sandia-Manzano (Nuevo México), los Montes Magdalena-San Mateo (Nuevo México), y la región del Gila (Arizona-Nuevo México) bordean al desierto chihuahuense en sus elevaciones más bajas.

La Joya, en el Valle del Guadiana; Cuenca del río San Pedro Mezquital. Durango, México. (Autor y crédito: Jaime Rojo; WWF).
Pie de la Sierra San Marcos y Pinos; Coahuila, México.
Reserva de la Biósfera de Mapimí; entre los estados de Chihuahua, Durango y Coahuila, México.

Existen algunas aglomeraciones humanas considerables dentro o próximas a esta ecorregión, la acual se ha visto degradada por el veloz crecimiento de la población humana local, la extracción y sobreexplotación de los mantos acuíferos, la salinización del suelo, así como por la industria (maquiladora, lácteos, cementera, metal-mecánica y de alimentos) agricultura de riego y la ganadería extensiva. La mayor de ellas es Ciudad Juárez (Chihuahua), centro maquilador con más de dos millones de habitantes, seguida de Chihuahua (Chihuahua), Saltillo y Torreón (Coahuila) y, del lado estadounidense, El Paso (Texas), Albuquerque, La Cruces y Roswell (Nuevo México). Monterrey (Nuevo Léon) y Santa Fé (Nuevo México) son grandes urbes que están ubicadas cerca del desierto chihuahuense.

Desierto chihuahuense en Chihuahua, México.
Vegetación del Desierto Chihuahuense en el sureste de Arizona, E.U.A. (Autor y crédito: Dan L. Perlman).
Desierto Chihuahuense cerca de Sierra Blanca, Texas, E.U.A.

El desierto chihuahuense quizá sea la zona árida más biológicamente diversa del mundo en términos de riqueza en especies o en endemismos. La región ha sido fuertemente degradada, principalmente por el pastoreo excesivo de ganado vacuno y caprino, principalmente. Muchos pastos nativos y otras especies vegetales se han visto dominados por leñosas originarias como la gobernadora y el mezquite debido a la ganadería y la expansión de las urbanizaciones. Estos territorios una vez albergaron grandes poblaciones de lobo mexicano, y representaban, junto con los bosques de pino-encino de la Sierra Madre Occidental, uno de los pocos hábitats en México del oso grizzly (ahora ya extinto de territorio nacional). La peor degradación dentro del desierto se da en los matorrales rosetófilos domiandos por yucas y agaves, pues poseen los suelos más deseados para la agricultura (profundos y relativamente húmedos), así como en los pastizales, pues contienen plantas muy palatables para el ganado de carne y de leche.

Alrededores de San Gerardo; Nuevo Léon, México. (Autor y crédito: mgonzalezii).
Matorral crasiculae en el Bolsón de Mapimí; Durango, México.
Flores de yuca en el desierto chihuahuense; Coahuila, México.

Esta zona árida es resultado principalmente de las cortinas de lluvia montañosas debido a que yace justo enmedio de dos cordilleras que lo cubren al oriente y al occidente, la Sierra Madre Oriental y la Sierra Madre Occidental, respectivamente, las cuales bloquean la humedad proveniente del Golfo de México y del Océano Pacífico. El clima es seco, con tan sólo una temporada de lluvias en el verano y cantidades menores de precipitaciones a comienzos de invierno. La mayor parte de las lluvias veraniegas caen entre fines de Junio y principios de Octubre, durante el monzón norteamericano, en el cual el aire húmedo del Golfo de México penetra en la región. Debido a su posición tierra adentro, así como por su elevación mayor con respecto al Desierto de Sonora al oeste (entre 600 y 1,675 msnm), el desierto chihuahuense tiene un clima ligeramente más suave en verano (pese a que las temperaturas diurnas en Junio rondan los 35° – 40° C), así como inviernos frescos o fríos con heladas ocasionales.

Matorral rosetófilo sobre suelo pedregoso en Sierra Quemada; Coahuila, México. (Autor y crédito: Xplora Norte).
Gardens State Park; Carlsbad, Nuevo México, E.U.A.
Dunas de Samalayuca; Chihuahua, México.

La temperatura media anual en el desierto chihuahuense es de 24° C, la cual varía de acuerdo a la altitud. Las temperaturas más cálidas suceden en áreas de baja elevación así como en valles. Las regiones septentrionales tienen inviernos más severos que la porción meridional, y pueden recibir más tormentas de nieve. La precipitación media anual para esta ecorregión es de 235 mm, bastante baja, aunque aún así recibe más lluvias que otros desiertos cálidos alrededor dle mundo. Casi dos tercios de esta zona reportan lluvias totales al año de entre 225 y 275 mm. Las nevadas son escasas, excepto en los bordes con elevaciones mayores. Este desierto es muy jóven en términos geológicos, pues existe desde hace apenas 8,000 años.

Matorrales rosetófilos en Corral de Bandidos; García, Nuevo León, México.
Pastizales cortos en la reserva natural de Janos con bisonte americano (Bison bison); Chihuahua, México.
Matorral micrófilo en el límite internacional México-E.U.A. con el Río Bravo al fondo.

El desierto chihuahuense es uno delso tres más ricos y diversos en términos biológicos en todo el mundo, y es rivalizado únicamente en ello por el Gran Desierto de Arena de Australia y por el de Namibia-Karoo del suroeste de África. En esta región árida viven 3,500 especies de flora nativa, 1000 de las cuales son endémicas a esta ecorregión (29% del total de su flora vive únicamente aquí), así como 16 géneros vegetales endémicos. El alto grado de endemismo local es inusitadamente alto para un desierto de formación tan reciente, y obedece a los efectos de aislamiento de una cuenca compleja y de la fisiografía montañosa, así como debido a los cambios dinámicos en el clima durante los últimos 10,000 años. Otro factor contribuyente a dicho endemismo es la colonización de estos hábitats inhóspitos por especies especialistas con rangos de distribución restringidos. Algunos taxones o formas de vida con altos niveles de endemismo local son las cactáceas, mariposas, arañas, escorpiones, hormigas, lagartos y serpientes.

Matorral crasicaule en el Big Bend National Park, con las montañas Chisos al fondo; Texas, E.U.A.
Matorral xerófilo del desierto chihuahuense en Saldaña, municipio de Pinos, Zacatecas, México.
San Bernardino Valley; Arizona, E.U.A.

En el centro del estado mexicano de Coahuila, cerca de la región y el pueblo de Cuatro Ciénagas, se pueden encontrar 5 de las 19 especies que comprenden la tribu Heliantheae (tribu de plantas con flores a la que pertenecen los girasoles). Esta pequeña zona contiene un alto número de especies de plantas endémicas halladas en matorral desértico y en sistemas de dunas de tierras bajas, además de ser considerada como uno de los focos más ricos del mundo de cactáceas locales endémicas. De acuerdo al doctor Jerzy Rzedowsky, la región más oriental del desierto (en los estados de Coahuila, Nuevo León y San Luís Potosí) constituyeron alguna vez un refugio frente a los cambios climáticos severos que ocurrieron en el pasado, facilitando de ese modo los procesos de especiación (proceso evolutivo a través del cual una población biológica cambia para convertirse en una especie distinta) en muchos grupos de plantas y aniamles. Este desierto es considerado un centro de radiación y especiación de miembros de la familia de la menta (Lamiaceae).

Desierto Chihuahuense en Coahuila, al fondo la Sierra del Cármen, México.
Big Bend National Park, Texas, E.U.A. (Autor y crédito: https://jubileejourney.wordpress.com/2010/11/21/day-508-11-20-10-big-ben-national-park-texas/chihuahuan-desert-big-ben-national-park-tx/).
Desierto Chihuahuense en Nuevo México, E.U.A.

La ecorregión es ampliamente reconocida por su gran diversidad y altos niveles de endemismo en la familia Cactaceae (nopales, biznagas, chollas y otros tipos de cactos). Desafortunadamente, también contiene el mayor ensamblaje de cactos amenazados en toda América. Es probable que alrededor de una quinta parte de todos los cactos del mundo (350 de las 1,500 especies conocidas de ellos) sean habitantes de este desierto. Dos géneros de cactáceas, Coryphanta (biznagas partidas) y Opuntia (nopales), están entre las cinco con mayor generación de especies distintas en toda la flora de esta ecorregión.

Desierto Chihuahuense en San Luís Potosí, México. (Autor y crédito: http://naturalezavivaplaneta.blogspot.mx/2016/03/nuestros-desiertos.html).
Temporada de monzón en el desierto chihuahuense; Texas, E.U.A. (Autor y crédito: Chihuahuan Desert Blog).
East Potrillos, Nuevo México, E.U.A. (Autor y crédito: Stephen Capra).
Nopal, candelilla y gobernadora en desierto chihuahuense; Coahuila, México.
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