Selvas Tropicales Húmedas Veracruzanas

Ésta ecorregión  neotropical es ampliamente reconocida como un lugar de gran importancia para muchas especies animales y vegetales. Cubre un área desde las faldas más bajas de la Sierra Madre Oriental hacia el este hasta la costa del Golfo de México; esta ecorregión es considerada tanto un centro de endemismo florístico como contiene a dos áreas separadas de aves endémicas. También representa la ocurrencia más septentrional de las selvas tropicales húmedas en México y el continente americano, aunque muy poco resta  de ellas, y lo que queda tanta protección como la vida silvestre que depende de este hábitat.

Ubicación geográfica de las Selvas  Tropicales Húmedas Veracruzanas.
Faldas bajas al este de la Sierra Madre Oriental en la Reserva de la Biósfera El Cielo, Tamaulipas. (Autor y crédito: Mané Salinas).
Xilitla, noreste de San Luís Potosí.
Remanente de selva tropical húmeda siempre verde en el norte de Veracruz.
Selva tropical húmeda en la Huasteca hidalguense.
Huasteca potosina con selva tropical húmeda siempre verde.
Guaimaro (Brosimum alicastrum).
Chicozapote (Manilkara zapota).
Rosadillo (Aphananthe monoica). (Autor y crédito: Instituto de Biología, UNAM).

Esta ecorregión de selvas húmedas está situada sobre la planicie costera nororiental del Golfo de México, enteramente dentro del territorio de dicho país. Abarca la mitad septentrional del estado de Veracruz hasta el sur de Tamaulipas. La ecorregión abarca las tierras bajas de las laderas orientales de la Sierra Madre Oriental. Está compuesta de rocas sedimentarias del periodo Cretáceo, y la abundancia de este material es el responsable de la topografía cárstica (de piedra caliza) predominante. Los suelos resultantes son superficiales, pero ricos en materia orgánica.

Palo mulato (Bursera simaruba).
Hoja fresca (Dendropanax arboreus).
Tampisque (Sideroxylon capiri).
Caoba (Swietenia macrophylla). (Autor y crédito: Shubhada Nikharge).

Las selvas tropicales húmedas veracruzanas cubren un área total de 69,101 km2 sobre una porción de la planice costera del Golfo mexicano entre la Sierra Madre Oriental y dicho mare tropical y subtropical. Estas selvas se extienden desde el sur de Tamaulipas y a lo largo del norte de Veracruz, el oriente de San Luís Potosí y porciones del este de Hidalgo y del noreste de Puebla. Representan el extremo noreste del Reino Biogeográfico Neotropical, y limitan al sur con las selvas tropicales  caducifolias veracruzanas, al occidente y al noroeste con los bosques mixtos de pino-encino de la Sierra Madre Oriental, y al norte con el mezquital y el matorral tamaulipecos, estas tres últimas ecorregiones dentro del Reino Biogeográfico Neártico.

Amapola (Bernoullia flammea).
Amargoso (Astronium graveolens).
Ceiba (Ceiba pentandra).
Higuera tropical (Ficus tecolutlensis).

Hacia el norte se extienden las áridas tierras bajas del mezquital tamaulipeco, mientras que el matorral tamaulipeco ocupa las serranías más elevadas.Al oeste, los bosques de pino-encino de la  Sierra Madre Oriental ocupan las elevaciones más altas de dicha cadena montañosa. Hacia el sur de la brecha  en donde el río Pánuco corta  a través de la  Sierra Madre Oriental, los bosques montanos veracruzanos y los bosques de altura oaxaqueños ocupan las laderas medias de dicha Sierra. Los bosques tropicales secos deciduos veracruzanos separan a las selvas tropicales húmedas veracruzanas de las selvas húmedas del Petén-Veracruz más hacia el sur.

Cedro rojo (Cedrela odorata). (Autor y crédito: Guillermo Duran).
Buen amigo (Coccoloba barbadensis).
Moral (Maclura tinctoria).
Zapote cabello (Pouteria campechiana).

El clima es tropical húmedo (Af), con lluvias durante siete meses del año, con oscila ciones térmicas ligeras. Los niveles de precipitación oscilan entre 1,100 y 1,600 mm promedio anuales. Aunque muchos autores c onsideran a esta ecorregión como una selva húmeda prístina y sin  perturbaciones, los más recientes estudios demuestran que sólo quedan pequeñas áreas de selva húmeda intacta. Estos remanentes están restringidos a áreas pequeñas en donde el terreno abrupto ofrece protección; sin embargo, las pocas áreas que todavía contienen a la selva siempre verde están caracterizadas por árboles altos de 30 m. de alto en promedio , en donde las especies dominantes son el  Guaimaro (Brosimum alicastrum), Chicozapote (Manilkara zapota), Rosadillo (Aphananthe monoica), Palo mulato (Bursera simaruba), Hoja fresca (Dendropanax arboreus) y Tampisque (Sideroxylon capiri).

Alchornea latifolia. (Autor y crédito: Reyes Carranza).
Árbol de caulote (Luehea candida). (Autor y crédito: BARRY HAMMEL).
Guanacaste (Enterolobium cyclocarpum).
Jonote (Ficus glabrata).

En  el centro del estado de Veracruz, en la porción más meridional de esta ecorregión, la asociación vegetal de la selva cambia, y las especies dominantes son la Caoba (Swietenia macrophylla), el Chicozapote (Manilkara zapota), la Amapola (Bernoullia flammea) y el Amargoso (Astronium graveolens). En el estado de San  Luís Potosí, los árboles son aún más altos que en Tamaulipas, aunque con las mismas especies domin antes en el dosel superior, como el Guaimaro (Brosimum alicastrum) y el Rosadillo (Aphananthe monoica). El estrato herbáceo está muy bien desarrollado, y las epifitas son  también muy abudantes, así como los líquenes y los hongos. Contrario a lo que usualmente se piensa de las selvas tropicales perennifolias, ésta ecorregión es relativamente pobre en especies arbóreas dominantes por hectárea, pues usualmente sólo 6 a 10 especies dominan el dosel superior, habiendo incluso grandes extensiones hacia el norte con sólo 3 dominantes, lo cual es de esperarse de un bioma en el extremo norte de su distribución natural, limitado tanto por las escasas precipitaciones como por temperaturas bajas más hacia el norte.

Hule (Castilla elastica).
Escobillo (Mirandaceltis monoica).
Chijol (Piscidia communis).
Copal (Protium copal). (Autor y crédito: Instituto de Biología, UNAM).

La ecorregión de las selvas tropicales húmedas veracruzanas constituye las porciones más norteñas de bosques tropicales húmedos distribuidos en México . El estado de Veracruz  ha sido descrito como una de las regiones faunísticas más ricas en el Hemisferio Occidental, y es una de las tres regiones con la riqueza y el endemism o más altas en insectos. Birdlife Interna tional  ha incluido esta área en su proyecto de áreas endémicas de aves debido a su rica avifauna única. Algunas aves endémicas son el perico de cachetes verdes (Amazona viridigenalis), el cuervo tamaulipeco (Corvus imparatus), el cuello amarillo de Altamira (Geothlypis flavovelata), y el piquiancho de collar escarlata (Rhodothraupis celaeno). Estas selvas tienen significancia especial debido a su alta biodiversidad y a su uso como vías aéreas para aves migratorias. A pesar de ello, su grado de deterior es tan alto que la selva está compuesta hoy de pequeños fragmentos de vegetación.

Tepesín (Cupania dentata).
Cacahuananche (Gliricidia sepium).
Pimienta Tabasco (Pimenta dioica).
Frijolillo (Pithecellobium arboreum).

Muchos mamíferos amenazados habitan estas junglas, así como aves en peligro de extinción. Existen dos roedores endémicos (Peromyscus ochraventer) y (Neotoma angustapalata). Están ubicados dentro y alrededor del área designada como un centro de diversidad vegetal en la región de Gómez Farías y la Reserva  de la Biósfera de El Cielo, en las tierras bajas del suroeste de Tamaulipas. El jaguar (Pantera onca), el ocelote (Leopardus pardalis), el jaguarundi (Herpailurus yaguarondi) y el coatí (Nasua narica) son algunos mamíferosd únicos que están local o ampliamente amenazados y que habitan la ecorregión.

Maicillo (Pleuranthodendron lindenii).
Palma marrachada (Sabal mexicana).
Árbol de chichipate (Sweetia panamensis).
Apamate rosa (Tabebuia rosea). (Autor y crédito: Kim Starr).

Grandes proporciones de estas selvas ya han sido eliminadas. Actualmente, muy poco de la vegetación real corresponde a las asociaciones vegetales originales, y la selva en Veracruz se ha  restringido a una serie de parches dispersos de norte a sur desde Tamaulipas hasta el centro de Veracruz. Se estima que la selva ha sido casi completamente destruida y sustituida por matorrales y comunidades secundarias. Se ha con firmado que vastas porciones de la selva han sido taladas extensivamente, resultando en la pérdida de hábitat y biodiversidad. De 1900 a 1987, más de 18,553 km2 de selva en el estado de Veracruz fueron taladas. Los árboles son cortados para el uso en la industria maderera. También, las maderas valiosas son sobreexplotadas, pero puesto que esas especies no abundan, vastas porciones de la jungla son taladas en búsqueda de suficientes cantidades de éstas maderas preciosas.

Manzanillo (Robinsonella mirandae).
Zapote amarillo (Pouteria hypoglauca).
Peinecillo (Terminalia amazonia).
Encino colorado (Quercus oleoides).

Grandes áreas de la selva también han sido removidas por los campesinos de subsistencia locales a medida que introducen ganado. El pastoreo de las reses es uno de los principales factores involucrados en la destrucción de estas selvas. Veracruz es una de las principales entidades ganaderas en México. Las selvas húmedas veracruzanas una vez ocuparon la mayor parte del estado, pero ahora representan a la zona ecológica más transformada de la región. Aproximadamente 64% del estado de Veracruz está sujeto a la explotación  humana, y sólo 20% de la vegetación natural está intacta, mientras que el 14% del estado son comunidades secundarias. A pesar de la importancia de la región como un remanente de selvas húmedas, la Reserva de la Biósfera de El Cielo en el sur de Tamaulipas es la única área protegida que se ha establecido en la ecorregión.

Jobo (Spondias mombin). (Autor y crédito: O Vargas).
Corpo (Vochysia hondurensis).
Frijolillo (Cojoba arborea).
Sangregado (Croton draco).

Las especies y hábitats remanentes están amenazadas por las actividades humanas y los problemas asociados resultantes. El clareo continuo de la selva para madera, construcción de caminos, expansión urbana, ganado de pastoreo libre, recolección de leña, orquídeas y animales por la gente local, el desarrollo industrial y la expansión agrícola. Estas amenazas traen consecuencias con ellas como la contaminación por desperdicios, el clareo de tierra y la alteración de la estructura vegetal debido a la recolección de las plantas más valiosas, todo lo cual está asociado con la expansión de los asentamientos humanos. El ecoturismo se está incrementando, pero mientras que el crecimiento económico es benéfico para la ecorregión, el tratar con más gente demandará la mejora de los sistemas relacionados con la salud. La Reserva de la Biósfera de El Cielo también está amenazada incluso como la única área protegida de la ecorregión, pues carece de fondos suficientes para sostenerse. Las compañías madereras desean permisos para talar la zona de choque. El ganado entra a la selva para pastar, y la población colecta ilegalmente plantas y caza animales para su subsistencia personal y para su venta. las condiciones de esta reserva continuarán empeorando hasta que los presupuestos se incrementen.

Lacocote (Licaria excelsa).
Ébano (Pithecellobium flexicaule).
Tepehuaje (Lysiloma acapulcense).
Nopo (Zuelania guidonia). (Autor y crédito: Borja Molina).
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